En la comunidad de Toconce, ubicada a dos horas de Calama, viven 24 familias, la mayoría dedicadas a la agricultura y ganadería. En sus laderas destacan los cultivos en terrazas con maíz y habas, entre otros. Las precipitaciones caídas durante el invierno boliviano entregaron agua suficiente para hacer surgir el verdor de flores y arbustos, un fenómeno raro de ver, según la propia comunidad, que sucede cada 10 años.
Uno de los problemas que enfrentaba la comunidad atacameña de Toconce es su aislamiento y la falta de servicios básicos como luz, agua potable y alcantarillado. Ante esta realidad y al priorizar los problemas y sus posibles soluciones, la Asociación de mujeres Atacameñas de Toconce “Ninchies Lickau Cota”, liderada por Jacqueline Anza, postuló a los fondos concursables del Programa de Pequeños Subsidios del GEF-PNUD, el que en alianza con la Corporación de Desarrollo de la Provincia El Loa (ProLoa) dio financiamiento a la agrupación, a través de concurso, para entregar electricidad a 4 hogares por medio de paneles solares.
Hoy, luego de 7 años, el Programa de Pequeños Subsidios del PNUD visitó la sede de la comunidad y junto a la dirigente recorrieron las casas que ya contaban con paneles solares, verificando que están en buenas condiciones y operativos. Allí conversaron con las mujeres y hombres de las familias, quienes expresaron con alegría el cambio que ha significado pasar de tener algunas horas de luz a través de un generador alimentado con diesel, a tener luz en sus casas proveniente del sol.
En esa oportunidad, ProLoa y Minera El Abra complementaron el aporte del PPS/GEF-PNUD entregando 7 hornos solares y capacitación a las familias más vulnerables.
Actualmente, la señora Nicolasa, una de las mujeres de la Comunidad de Toconce, se encuentra en la India participando en la formación de expertas en instalación y mantención de sistemas solares domésticos. A su regreso, en septiembre de 2012, tendrá el conocimiento necesario para instalar, reparar y mantener los paneles que hay en Toconce y los que vendrán. La agrupación anhela a convertirse en una comunidad que ocupe las energías renovables no convencionales (ERNC), en especial el sol; y que las 24 familias puedan contar con este tipo de solución.
Las mujeres y hombres de las familias que ya cuentan con luz de paneles solares expresan su alegría y agradecimiento. Jacqueline Anza indicó que su vida ha cambiado. Ahora puede atender a su hija de un año durante la noche sin velas, solo encendiendo la luz. Ya no hay peligro de incendio.
Fuente: PNUD Chile
Y pensar que la solución no requiere de miles de millones como los que se invierten para buscar vida extraterrestre ¿pensaran ayudarles a estos hombres cabezones y verdes? mientras los terrestres padecen por el egoísmo de una sociedad: arrogante-orgullosa-autosificiente que pretende jugar a Dios y con Dios.