Nuevo informe: Guatemala ¿un país de oportunidades para la juventud?

Publicado el 24 de julio, 2012 | 3 comentarios | Archivado en : , , , , ,

Guatemala es un país donde un tercio de su población es joven, es decir, personas adolescentes y  jóvenes veinteañeros, con una diversidad étnico-cultural expresada en múltiples pueblos y comunidades lingüísticas: desde jóvenes mayas en el noroccidente del país, hasta jóvenes garífunas en Livingston que promueven su herencia cultural entre la niñez; desde la juventud ladina de oriente, hasta la xinka que redescubre su pasado lingüístico y cultural. Pero entre esta población joven se encuentran muchos rostros de exclusión: la malnutrición, el analfabetismo y la baja escolaridad, el desempleo y la informalidad, la falta de empadronamiento y capacidades para ejercer ciudadanía, la ausencia de tiempo para disfrutar, la migración forzosa y grupos en riesgo social.

El Informe Nacional de Desarrollo Humano 2011/2012 expone varios planteamientos conceptuales interrelacionados entre sí. En la adolescencia/juventud como etapa del ciclo de vida y a partir de las condiciones iniciales de la niñez, las personas construyen y consolidan capacidades que repercutirán en los resultados de desarrollo humano que alcancen en la adultez. Las personas jóvenes necesitan contar con oportunidades básicas para participar en el disfrute de los bienes que la sociedad, el mercado o el Estado le ofrecen. El acceso a estas oportunidades generalmente se amplía en función de los niveles de desarrollo político-económico-social. La oportunidad de vivir engloba los derechos a la identidad, la salud, la vida y la seguridad; la oportunidad de aprender, el acceso a la educación y a las tecnologías de información y comunicación. La oportunidad de participar tiene una doble significación: poder participar libremente en la vida política y social, el derecho a ser ciudadano con todo lo que ello conlleva, y el acceso al trabajo, cuyo ejercicio contribuye a la autonomía. La oportunidad de disfrutar afirma el derecho al uso del tiempo libre para el descanso, la sociabilidad y la apropiación de bienes culturales. El conjunto de las cuatro oportunidades básicas conlleva la inclusión en la sociedad, mientras que la falta total o parcial de las mismas deviene en grados de exclusión.

El Informe da cuenta de las condiciones múltiples que en Guatemala hacen riesgosa y difícil la vida para muchos jóvenes. Las fuerzas que mueven la vida social lo hacen de manera contradictoria, en el sentido de que incluyen a pocos y excluyen a las mayorías. Las situaciones y los factores de riesgo social operan en un medio calificado por la pobreza múltiple, las desigualdades sociales, una vida social degradada por la violencia y un Estado débil. Por esto el Informe se cuestiona: ¿Es Guatemala un país que ofrece oportunidades a las juventudes? ¿Constituyen dichas juventudes una oportunidad para el desarrollo humano del país? ¿Cuáles son los factores que promueven las inclusiones o exclusiones de las oportunidades básicas para las personas jóvenes? ¿Qué ocurre cuando faltan las oportunidades básicas? ¿Qué acciones y medidas de política pública son necesarias para promover el desarrollo humano de las juventudes? Estas preguntas son respondidas a lo largo del Informe, cuya primera parte «La juventud: oportunidad para el desarrollo humano» ofrece el marco conceptual y contextual. Con esta base, se provee en una separata una breve descripción acerca del marco institucional de juventud en Guatemala; luego se aborda «El país que hereda la juventud». Ahí se analiza de manera integrada, bajo un enfoque multidimensional y con indicadores actualizados, la situación reciente del desarrollo humano, la pobreza y la desigualdad.

La segunda parte examina la situación de inclusión/exclusión de las juventudes, enfocando cada una de las oportunidades básicas (vivir, aprender, trabajar, participar y disfrutar) y analizándolas, según la información disponible, en términos de las condiciones de género, etnicidad, residencia, estrato socioeconómico y nivel educativo. En su conjunto, abordan temas cruciales del ser/existir, como la construcción de identidades, la salud integral y la seguridad; del aprender a ser y hacer, como la inclusión/exclusión educativa y el acceso y uso de las tecnologías de información y comunicación, y de los haceres, como el trabajo, la participación política y social y el esparcimiento. .

La tercera parte analiza riesgos sociales en un contexto de falta de oportunidades básicas. Para ello, se aborda el caso de las maras y pandillas juveniles como un «legado de una sociedad sin oportunidades», crisol de situaciones de riesgo que han estimulado la incorporación y expansión de la violencia y la delincuencia juveniles. Asimismo, se plantea la migración internacional a Estados Unidos en condiciones irregulares y precarias como una «búsqueda de inclusión al otro lado» por parte de jóvenes, forzada principalmente por la falta de oportunidades laborales y de movilidad social en el propio terruño. Se finaliza con un balance general sobre la situación de las juventudes guatemaltecas, que se encuentran entre «la marginalidad y el sueño», es decir, entre las exclusiones y las esperanzas por un futuro más prometedor.

El INDH 2011/2012 realiza contribuciones conceptuales y metodológicas. En la dimensión conceptual, se encuentran los aportes sintetizados en las nociones de juventud, capacidades básicas y ciclo de vida, y oportunidades básicas. En la dimensión metodológica, destaca la propuesta de una familia de índices que integra la medición del desarrollo humano, la desigualdad y la pobreza. Estos índices permiten analizar tres aspectos intrínsecos del desarrollo humano: a) logros en la ampliación de capacidades humanas en las tres dimensiones del desarrollo humano, salud, educación y nivel de vida; b) desigualdad existente en esos logros, a escala territorial y entre grupos; y c) pobreza como privación de capacidades, con enfoque multidimensional en las mismas dimensiones.

Otro aporte metodológico es la medición de la gradualidad de la exclusión/inclusión laboral de las y los jóvenes, utilizando como criterios básicos: tener empleo, tener ingresos/salarios y tener protección social, de los cuales se dispone información. Esta clasificación ad hoc sobre las personas jóvenes económicamente activas e inactivas en categorías de exclusión o inclusión laboral se compara intergeneracionalmente entre 1989 y 2011. Se obtuvieron cuatro grandes grupos: a) las y los jóvenes incluidos, ocupados formales con protección social y quienes solo estudian, ya que aunque no tienen trabajo son la fuerza laboral futura; b) las y los jóvenes parcialmente incluidos, ocupados formales sin protección social y los ocupados informales; c) las y los jóvenes parcialmente excluidos, ocupados informales no remunerados; d) las y los jóvenes excluidos, desocupados y aquellos que realizan tareas domésticas.

En la dimensión metodológica cualitativa, se resaltan entrevistas sobre historias de vida de jóvenes de diversas identidades étnico-culturales, con diferentes niveles de inclusión/exclusión de oportunidades básicas. Estas historias reflejan de manera individual y, “de viva voz”: la identidad, la salud reproductiva, la educación, el trabajo, la participación política y social, la migración, la privación de libertad, entre otros.

El Informe finaliza con una serie de propuestas para ampliar las oportunidades básicas y fortalecer las capacidades de la juventud guatemalteca. Incluir a la juventud en los ámbitos sociales, políticos y económicos, y romper con la transmisión intergeneracional de la desigualdad y de la pobreza, son condiciones necesarias para lograr avances en el desarrollo humano de Guatemala.

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Comentarios

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3 Respuestas a “Nuevo informe: Guatemala ¿un país de oportunidades para la juventud?”

  1. SUSANA PAPALE dice:

    REALISTA INFORME QUE TUVE LA OPORTUNIDAD DE CORROBORAR HACE DOS AÑOS

  2. Manolo Cotom dice:

    Es importante este artículo, enfoca la que se vive actualmente en Guatemala, pero es necesario dejar que eljóven inicie un proceso nuevo con ayuda de las personas con experiencia, lementablemente en el país no escuchan a la juventud y no logran buscar mejorar la creatividad en su proceso educativo, hay que legislar para mejorar la educación, pero que se involucre a todos los actores y no como se pretende reformar ahora la educación, debemos aprender a convivir todas las fuerzar reformadoras y buscar un concenso con el sector privado y público, buscar la manera que el sector privado se involucre pero sin imposiciones y el sector público menos, recuerden que la educación es la base fundamental de un país.

  3. Josué dice:

    La realidad es que estamos viviendo la era de la opresión cultural, ante la era de la opresión política por los mismos ingredientes de la guerra interna y sus efectos aún estan esparcidos. Durante la guerra ver cadaveres y desapariciones era normal por la lucha de los dos bandos. Hoy abundan los temores, reflejo de los efectos de la opresión, de una lucha sin sentido, sin objetivos y eso se ve reflejado hoy, en estos tiempos luego de 15 años después de la firma de los Acuerdos de una Paz firme y duradera, el Estado no ha tenido la capacidad de definir acciones precisas que permita desarrollar las capacidades de la población meta. Muchos informes del Desarrollo Humano, y uno de ellos muy importantes “Los objetios del Milenio, en donde todas las naciones se han comprometido para ayudar a paises con minimas oportunidades de desarrollo, aunque se han echo esfuerzos no se tiene claro rellenar el abismo entre el pobre y rico, para generar oportunidades en una vida sana, y el buen manejo de los recursos y jovenes felices e inteligentes.
    DESDE QUICHE PARA EL MUNDO.

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